No, no intentes disculparte, no juegues a insistir,
las excusas ya existían antes de ti.
No, no me mires como antes, no hables en plural.
La retórica es tu arma más letal. Voy a pedirte que no vuelvas más:
siento que me dueles todavía aquí (adentro)
y que a tu edad sepas bien lo que es romperle el corazón a alguien así.
No se puede dedicar al alma a acumular intentos,
pesa más mi rabia que el cemento.
Espero que no esperes que te espere.
Y voy deshojando margaritas y mirando sin mirar
para ver si así te irritas y te vas.
las excusas ya existían antes de ti.
No, no me mires como antes, no hables en plural.
La retórica es tu arma más letal. Voy a pedirte que no vuelvas más:
siento que me dueles todavía aquí (adentro)
y que a tu edad sepas bien lo que es romperle el corazón a alguien así.
No se puede dedicar al alma a acumular intentos,
pesa más mi rabia que el cemento.
Espero que no esperes que te espere.
Y voy deshojando margaritas y mirando sin mirar
para ver si así te irritas y te vas.
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